Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de agosto de 2022

rumores y reflejos del río Arazas




entras en la Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido y echas a caminar. a tu izquierda, un bosque de hayas, a tu derecha el río Arazas, cuyo rumor te acompaña casi todo el camino. la subida es paulatina, así que no te cansas mucho. te detienes a ver las formas asombrosas de las raíces y los troncos de las hayas, gigantes quietos, inofensivos y hermosos. cada cierto tiempo te acercas al agua cuya sola visión refresca y alegra. este río corto que ha dado forma al valle que caminas, habla y canta y hasta grita. 




en este lugar casi parece imposible que no existan el Basa-Jaun y la Basa-Andre,  hadas, trolls y  duendes. ¿y si en esta raíz está naciendo una criatura maravillosa?



los rumores y los reflejos son de las Gradas de Soaso. las fotos, del camino y de la Cascada del Estrecho.

     

tras el sonido suave que se escucha en primer plano, el fragor de la cascada se percibe en todos los rumores
















miércoles, 4 de agosto de 2021

rumores del río Tobía


dice Burton en su "Anatomía de la melancolía" que no hay nada mejor para la salud que "vagar arriba y abajo" y eso hago este verano, una estación propicia para los vagabundeos. en Baños del Río Tobía, Logroño, recogí estos rumores. 

vagando arriba y abajo en las páginas de Burton y en la "Historia Natural" de Plinio el Viejo encuentro lo que podríamos llamar también rumores acerca de ríos: dice Plinio que las aguas del río Nus hacen más sutiles los sentidos y que en África hay una fuente cuya agua hace las voces "suaves y canoras". también me informa de que en Judea hay un río que se seca los sábados y en Eubea uno que hace crecer a las piedras. no sé dónde están el río Nus, la fuente africana ni los ríos de Judea y Eubea. me encantaría situar en un mapa estas maravillas acuáticas. 

..."cualquier agua de mar, y en las temporadas adecuadas, marearse en el mar" son buenos antídotos contra la melancolía. ¿será el verano una temporada adecuada para marearse en el mar? sospecho que sí. por lo pronto encuentro belleza en tramos de río que me salen al paso. como el propio Burton dice "La belleza por sí sola es un remedio contra la angustia, el sufrimiento y todos los ataques de melancolía", y pienso que es posible que el verano sea la estación feliz.




martes, 22 de septiembre de 2020

regalo rumoroso


este bellísimo rumor me lo regaló mi amiga Noemí. Procede del Parc de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Ya son varios los rumores de mi colección que no he recogido yo. Me los han regalado Cristina, Eugenia y ahora Noemí. Me gusta imaginarlas recogiéndolos. Cuando me los envían me regalan no solo el rumor sino ese momento que imagino (agachadas o en pie al lado de una corriente de agua, ellas, todo lo quietas que pueden y el agua siempre fluyendo) y la alegría de saber que se han acordado de mí viendo algo hermoso. Así me proporcionan placeres varios que incluyen el del viaje inmóvil. Sonrío y la sonrisa se me pone fresca y rumorosa.

viernes, 4 de septiembre de 2020

avistamientos

en mi paseo mañanero de hoy he visto un ruiseñor bastardo. no se dejó fotografiar así que no tengo pruebas documentales. el pajarito pequeño que vi también podría haber sido una curruca mosquitera. criaturas pequeñas y huidizas, discretas, que me acompañan sin saberlo cuando deambulo entre los pinos.

hacia la mitad del paseo un conejo saltó entre los matorrales y desapareció.

luego vi gente, una pareja, macho y hembra de mediana edad. pero no les presté atención.

al final del paseo se me apareció la Reina de Corazones gritando ¡Que le corten la cabeza! y tuve que irme corriendo a casa.

martes, 4 de agosto de 2020

en las pozas de Bergosal

No sé qué nombre tiene la corriente de agua. Tardamos unos veinte minutos en coche desde Murillo de Gállego.  Recogí varios rumores, algunos apenas un susurro. El agua salta, juega, resbala sobre las rocas y a veces parece la piel del mundo.




Recogí los rumores el 3 de agosto de 2020.

domingo, 11 de agosto de 2019

rumor del río Caldarés

De paseo por el monte, entre El Pueyo de Jaca y Panticosa, encuentro este rumor. Un mapa me dice que se trata de un pedacito del río Caldarés.


¿Qué tiene el agua que su rumor me atrae y me relaja? ¿Qué cosas me dice, qué historias lleva? La voz de este tramo del Caldarés cayendo monte abajo me alegra. Mirando fijamente creo ver algo como un cuerpo humano recostado que ríe, que goza. Sé que podría aparecer en cualquier momento una muller d'augua o dona d'aigua, o aloja, o una encantaria haciendo la colada... Pero no aparece nadie y sigo caminando.  

lunes, 10 de agosto de 2015

rumores refrescantes

El 1 de enero de este año dí un paseo por Guaso, en la comarca del Sobrarbe, y descubrí un arroyo congelado. Grabé tres tramos. Los cuelgo ahora, refrescantes, para atenuar el calor estival.


lunes, 22 de septiembre de 2014

un comienzo

En estos primeros días del otoño, para llegar a Primera Toma Coach recorreré a pie el trayecto, un camino de media hora, que separa mi casa del local. Me encanta. Voy a paso ligero, a veces apenas atenta al entorno, a veces descubriendo las sorpresas que la ciudad depara a los que miran. Hoy no vi nada. Estaba pensando en la clase: haré esto, empezaré así, si esto no funciona lo sustituyo con esto otro, no se me puede olvidar decir esto... Porque hoy era el primer día y como en todas las primeras veces hubo nervios, excitación y mucha alegría, esto último cortesía del grupo estupendo que ha decidido arriesgarse conmigo en el experimento. En uno de los juegos que hicimos descubrí una definición del verano que me ha encantado. Ahí va:

El verano es una casa grande y luminosa para varias generaciones, con una higuera que da sombra y muchos niños que juegan, juegan, juegan...

Mañana, más.

miércoles, 16 de julio de 2014

en un paseo de verano

Rumor del río Aso, lo encontré en el Cañón de Añisclo.
"Mi río corre hacia ti,
Mar azul! Me acogerás?" dice Emily Dickinson
En los paseos de verano se encuentran a veces píldoras para las melancolías del otoño.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Viajar

Nos encontramos a Josefa triste porque ya se acaban el buen tiempo y las vacaciones. El Buraquiño, su restaurante, está a la orilla de una carretera no muy transitada en la península del Morrazo. Le comento que se aburrirá en invierno. Y me contesta que aburrirse no, que con las labores de la finca no tiene tiempo de aburrirse. Tienen vides. La conversación se interrumpe y entonces me doy cuenta de que su tristeza, esa cara de otoño que se le ha puesto, como dice Cristina, tiene que ver con la gente. Con su ausencia. Se van los que vienen de fuera, sus caras y sus noticias. Y sí, necesitamos eso también, noticias de fuera, caras que nos cuenten de otros mundos diferentes de ese al que pertenecemos. Lo que le trae a Josefa el verano no son solo clientes, sino caras e historias. Viaje.
El verano es una buena estación para viajar, invita. Y hay muchas maneras de moverse. Decía Henry Miller que viajar sin moverse del sitio es la mejor manera de hacerlo. La manera de Josefa, por ejemplo. A mí me ayudan los libros. Este verano, dos me han hecho viajar, me han traído noticias de fuera: "Crónicas del sochantre" de Álvaro Cunqueiro y "Aquí nos vemos" de John Berger. Cunqueiro y Berger me encantan, me seducen. En esta ocasión, por una de esas casualidades que tiene a veces la vida, los dos me ofrecen como cicerones a muertos. Ahora que lo pienso ¿qué mejores guías podríamos desear? En ambos libros han sido cicerones divertidos y tiernos que me han mostrado mundos ajenos, lejanos. Y que seguían teniendo esa necesidad que tenemos los vivos de contar historias, su historia, de hablar acerca de la vida. Quizá ellos más aun que nosotros, pues lo único que les queda es precisamente eso: su historia. ¿Tendrán los muertos un restaurante como el Buraquiño donde alguien tenga la cortesía de darles conversación y escucharles? ¿Pasará por la orilla del camino donde esté el restaurante la carroza donde iba madame Clarina de Saint-Vaas? ¿Ken y el verdugo de Nancy tendrían algo de qué hablar?

viernes, 15 de julio de 2011

De los placeres

Paseos con el mar al lado. Con su rugido o su canto. También los grillos. Y alguna sorpresa como una liebre que se asoma al camino, se detiene, mira, me mira, y de un salto, desaparece.
La luna, redonda y brillante, enorme, colgada del cielo rosa de este julio. Encuentros con amigos. Calor. Cervezas fresquitas. Risas.
Melocotones, cerezas, sandías: sabores del verano.
Llueve sobre el mar: soy una isla rodeada de agua por todas partes.
Leo en un libro que me recomienda una amiga esta cita de Artaud:
"Del cuerpo para el cuerpo con el cuerpo desde el cuerpo y hasta el cuerpo"
Por si se nos olvida en invierno, está el verano para recordárnoslo: somos este cuerpo que suda, saborea, se tumba, juega, camina, acaricia...
El verano invita. Mi cuerpo se mueve. Viajo.
El verano invita a viajar tanto como a tumbarme tranquila al sol. Viajar atravesando paisajes y días y cuerpos. Viajar en libros, canciones y en la carretera.
Sentir, que ya lo dijo el poeta, es la mejor manera de viajar.
Viajo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Rosas y pescados

Estoy luchando contra el pulgón de mi rosal. Es, ya sé, algo trivial, sobre lo que quizá no valga la pena hablar. Pero tienes una rosa, o un rosal, y contraes obligaciones con ella. Y te encuentras hablando con quien se te ponga delante de jardinería. "El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante" le dice el zorro al Principito. Así que espero que podáis comprenderme. Tengo mi rosal enfermo y no me da sus aromáticas flores, está en silencio, contraído. No me habla en su idioma perfumado. No es laberinto ni misterio ni regalo ni embriaguez. Es solo un rosal enfermo que precisa mis cuidados.
Me pregunto por qué la rosa. Por qué ella entre las flores acumula tantos significados, tantos versos. Es perfección, mandala, grial, regeneración, amor, corazón, herida, jardín de Eros. Rosa de los alquimistas, de los místicos, de los poetas. Rosa azul, símbolo de lo imposible.
Pienso además en mis vacaciones, quiero ir al mar, y me digo que tendré que dejar a alguien cuidando el rosal enfermo, regando mis plantas. Me viene absurdamente a la memoria traído tanto por los antipáticos pulgones de mi rosal como por mis vacaciones junto al mar, un fragmento de Plinio el Viejo:
"Y tanto es verdad que no hay cosa de que carezca la mar, que se crían en él hasta pulgas y piojos, y se sacan muchas vezes arrebueltos al cevo. Y éstos se cree desasosegan por las noches en la mar el sueño de los pescados."
Así, pienso en mis rosas y en peces de sueño desasosegado. Pensamientos de verano que refrescan y ocupan estos días de calor ardiente en la ciudad.