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jueves, 27 de octubre de 2022

rumor del río Martín en Montalbán, Teruel


este rumor es un regalo contra la melancolía que hoy ha estado a punto de atraparme en sus garras. por el caminito de agua se fue.

miércoles, 4 de agosto de 2021

rumores del río Tobía


dice Burton en su "Anatomía de la melancolía" que no hay nada mejor para la salud que "vagar arriba y abajo" y eso hago este verano, una estación propicia para los vagabundeos. en Baños del Río Tobía, Logroño, recogí estos rumores. 

vagando arriba y abajo en las páginas de Burton y en la "Historia Natural" de Plinio el Viejo encuentro lo que podríamos llamar también rumores acerca de ríos: dice Plinio que las aguas del río Nus hacen más sutiles los sentidos y que en África hay una fuente cuya agua hace las voces "suaves y canoras". también me informa de que en Judea hay un río que se seca los sábados y en Eubea uno que hace crecer a las piedras. no sé dónde están el río Nus, la fuente africana ni los ríos de Judea y Eubea. me encantaría situar en un mapa estas maravillas acuáticas. 

..."cualquier agua de mar, y en las temporadas adecuadas, marearse en el mar" son buenos antídotos contra la melancolía. ¿será el verano una temporada adecuada para marearse en el mar? sospecho que sí. por lo pronto encuentro belleza en tramos de río que me salen al paso. como el propio Burton dice "La belleza por sí sola es un remedio contra la angustia, el sufrimiento y todos los ataques de melancolía", y pienso que es posible que el verano sea la estación feliz.




lunes, 22 de febrero de 2021

febrero rumoroso

entre paseos y regalos me está saliendo un invierno rumoroso.  estos son dos rumores del río Gállego a su paso por Zuera, en Aragón.




pude capturarlos, aunque es muy extraño decirlo así, (quién podría nunca capturar a un río, ¿no, Heráclito?) porque esta mañana fuimos a visitar a Chus, que vive en Zuera. en las orillas del río Gállego (que dicen que debe su nombre a su origen en las Galias), escuchamos a un pájaro carpintero, tórtolas, un ruiseñor cetia, verderones y a una abubilla, a la que vimos despegando el vuelo. también pudimos observar a un trapador azul o un agateador (aunque estábamos demasiado lejos para decirlo con seguridad, yo creo que era un trepador azul), a pinzones e incluso a un mito de cuerpo diminuto y cola alargada. Chus sabe mucho de pájaros y es un placer caminar junto a ella. se nos llenó la mañana de vuelos, trinos y rumores. 



un árbol imponente y bello nos salió al paso, seguramente un álamo, aunque tendremos que esperar a la primavera para afirmarlo con seguridad. 

Chus nos dijo que escuchar a los pájaros alegra y ella debe ser una gran escuchadora: es una de las personas más alegres que conozco. recetaría yo a melancólicos y melancólicas un paseo por la villa de Zuera. hay quien dice que el canto de un ruiseñor puede ayudar a aprobar un examen y parece que ver y escuchar aves es bueno para la salud. a mí me ha alegrado el lunes.


 



lunes, 16 de marzo de 2020

rumores de agosto en marzo

este verano me regalaron dos rumores enormes, vienen de Argentina
ahora que estoy de encierro forzoso, escucharlos me lleva lejos y compruebo que sí, que son un remedio para la melancolía, breve, pero remedio...




jueves, 15 de mayo de 2014

rumor del Arlanza

Robert Burton en su "Anatomía de la melancolía" dice que si la melancolía procede de la flema los afectados son muy dados a llorar. Cuenta que se deleitan con cursos de agua, sueñan con ella e incluso que corren el peligro de ahogarse. Uno de estos melancólicos flemáticos pensaba que era un tonel de vino y hasta hubo un sienés con miedo a orinar por temor a inundar la ciudad.  ¡Hay tantos tipos de melancólicos! Los hay que ríen sin parar o que hacen versos versos en latín con eclipse de luna. Otros son como el panadero de Ferrara que creía estar hecho de mantequilla y no se sentaba al sol por miedo a derretirse. Un tal Senecio no podía soportar las cosas pequeñas, una melancólica de Tralles suponía que podía sacudir el mundo con un dedo y un abogado de París se creía muerto. Si realmente la fluvioterapia calma a todos, ¿qué río o pedacito de curso podría aliviar su dolencia? Yo voy probando, probando y cada vez que en un paseo encuentro un rumor de río que me parece hermoso, lo grabo para esta botica rumorosa que, en mi caso, tiene efectos preventivos. Tanto los paseos como las grabaciones son algo así como píldoras que alejan la tristeza. Y si alguna vez caigo, aquí están, aguardando para curarme.

Este rumor es del río Arlanza a su paso por Covarrubias.



  

lunes, 21 de abril de 2014

rumor de río

Retomo la fluvioterapia y, en esta ocasión, cuelgo en mi botica particular de tramos de ríos, este breve rumor de un reguero del Páramo, a la entrada del Parque de la Prehistoria de Teverga. Si los rumores de río no te curan la melancolía que produce a veces el impredecible abril, siempre quedará la posibilidad de ir a la peluquería.
Dice don Álvaro Cunqueiro que entre los kembe-bezé, "un corte de pelo o un afeitado correcto, curaba determinada enfermedad". No sé si habrá algún peluquero o peluquera sabios en esto que tal vez podríamos llamar piloterapia, pero ir a la peluquería, (siempre y cuando el corte de pelo favorezca) yo lo atestiguo, es un remedio probado contra la astenia primaveral.

lunes, 21 de octubre de 2013

Pronóstico pantagruélico

Este octubre cálido hace agradable el camino. En estos días viajo por Teruel y descubro bellezas: pueblos hermosos, atardeceres, carreteras secundarias... Es incluso un placer perderse un poco. Tomas un desvío y el bocinazo de un enorme camión indica que algo va mal. Descubres que te has metido en el camino de una mina. Chimeneas imponentes, humo, olor a carbón. Cuando hay un poco de tiempo libre, paseo. Alcañiz, Castellote, la ermita de Mazaleón y sus ruinas iberas, Calaceite, Valjunquera bajo la lluvia... Aprovecho para comprar pan y miel en Alloza. Azucena, la bibliotecaria de Muniesa me cuenta que el nombre del pueblo significa "huerto de Aisha" porque Muniesa fue el regalo de un señor árabe a su enamorada. En Andorra, como un donut de chocolate frente a unos ancianos sentados en un banco de la estación de autobuses. Todavía se ven mariposas y oigo cantar a los grillos. Pueblos y caminos, horizontes abiertos, todo es un descanso y un goce para los ojos. Que el trabajo me permita estos placeres es una suerte. Y una estupenda medicina preventiva contra la melancolía, siempre acechante en otoño.
"Mi pronóstico es -dijo Pantagruel- que por el camino no engendraremos melancolía, lo veo claramente."
Y tenía razón.

jueves, 19 de mayo de 2011

Medicina fluvial

 

En un paseo por la Pedriza encontré este pequeño torrente. El río Manzanares nace por ahí. Caminaba atenta al rumor del agua. Iba a la caza de rumores. El paisaje estaba lleno de murmullos. Encontré varias corrientes de agua pequeñas. He grabado el sonido y la imagen de rinconcitos, tramos breves, dosis que iré colgando poco a poco. Espero que sean un buen remedio contra la melancolía. Debería, creo, añadirse a la potamología (el estudio de las aguas fluviales) el estudio de las cualidades terapeúticas del sonido del agua.  Imagino a doctores especialistas en fluvioterapia recetando tramos concretos de algunos ríos de acuerdo a la intensidad del mal. Propongo este ejemplo:
Nacimiento del río Manzanares.
Medicamento de uso externo.
Tratamiento sintomático de la melancolía de intesidad leve o moderada.
Posología recomendada: Administrar una dosis en cuanto se sientan los primeros síntomas.
Para casos extremos se recomienda un paseo matutino y otro vespertino cerca de una corriente de agua murmuradora. Se escuchará el tiempo que se considere necesario hasta notar un cambio de humor en el melancólico, por leve que sea.
No se han descrito efectos adversos.

Si el vídeo no se visualiza correctamente, prueba con el siguiente enlace http://vimeo.com/23876382 

martes, 17 de mayo de 2011

Contra la melacolía. Algunas consultas

Sábado, 14 de mayo. En su Jardín de flores curiosas cuenta Antonio de Torquemada que cerca de un río que se llama Citeros había una fuente en la cual vivían cuatro ninfas, y que todos los enfermos que se lavaban y bañaban en ella salían sanos fuese de la enfermedad que fuese. Y digo yo que la melancolía también curaría. Plinio el Viejo dice en su Historia Natural que el estiércol de becerro cocido en vino es remedio para los melancólicos; y que el castóreo, mezclado con amoniaco (poco, menos mal) desliado en vinagre mulso caliente "se da a bever utilísimamente a los suspiriosos, en ayunas." (¿Qué será el vinagre mulso?) Encuentro en un texto que firma Eduardo Stilman para la Revista de la Federación Argentina de Cardiología que Victor Hugo dijo que “melancolía es la felicidad de estar triste”, e Italo Calvino que es “tristeza que se ha vuelto luminosa”. Busco en este día lluvioso de mayo, con cierta desesperación maníaca, la Anatomía de la melancolía de Robert Burton. Un libro con un título hermosísimo, e imposible de encontrar íntegro en castellano.
Mañana me daré un paseo buscando rumores de río.

sábado, 14 de mayo de 2011

Remedio contra melancólicos

Entré en El Libredón, el videoblog de Soledad Felloza, narradoral oral y actriz, siguiendo la recomendación de Pep Bruno, narrador oral, escritor, editor. (Os recomiendo su blog Por los caminos de la tierra oral ) Así me enteré de que El Libredón es un bosque. Os invito a entrar en el Libredón de Sole y pasear por él de su mano. Caminaréis entre bellísimos álbumes ilustrados. Y si os encontráis por casualidad un remolino de agua o un rincón secreto, acercaos (dad al play) y escuchad. Yo lo hice. Sonreí y recordé a Cunqueiro, que en Tertulia de boticas y escuela de curanderos dice que la contemplación de un curso de agua es "medicina contra los vértigos de la melancolía que perturban los sentidos". Menciona también don Álvaro a un tal doctor Laurentius que recetaba tramos de ríos y tenía en su jardín un sistema fluvial que vendió a diferentes médicos, destacándose en el uso de la farmacopea fluvial contra la melancolía el doctor Muir. Este descubrió que bastaba el sonido del agua para curar melancólicos y reclutó imitadores de corrientes de agua a los que llamó "rumores". Los rumores se depachaban a casa de los enfermos bajo receta. Un enano sobresalió entre los rumores porque podía "decir" todos los tramos del río Trent desde su nacimiento hasta su desembocadura, y era recetado en casos deseperados. En el siglo XIX se perdió esta ciencia. Pienso yo que el blog de Sole puede ayudar quizá, si no a recuperar la ciencia, sí a melancólicos de este siglo que quizá paseen menos por los bosques de árboles que por los de internet. ¿Y si todos colgáramos un tramo de río? ¿Serviría de algo contra la melancolía de estos tiempos? Yo voy a intentarlo. Espero colgar en breve un tramo del Manzanares. Es el río que tengo más cerca.

(La imagen del Manzanares está extraída de una página del Ayuntamiento de Madrid. )