La imagen es de un paseo de abril. No es la luna, son huellas sobre un murete de cemento del Paseo Fluvial del Manzanares. A orillas del río vi olmos, chopos, álamos, ailantos, tarayes, patos, mirlos, urracas, golondrinas y, creo, hasta un ruiseñor. Logré llegar hasta Villaverde. Otro paseo me espera para seguir al Manzanares, a ver si consigo llegar hasta su desembocadura en el Jarama.

El 1 de mayo encontré estas flores amarillas a orillas del Ebro, a su paso por Zaragoza. Atardecía, la luz fue durante unos instantes un regalo para los ojos. Dulce, lentamente, el día se iba y nos dejaba a los paseantes imágenes como estas. Cuando ya no había luz para fotografiarlas, unas garzas se posaron sobre un árbol.
Voy esta primavera de río en río.