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lunes, 21 de junio de 2021


en el término municipal de Beceite nace el río Matarraña, que da nombre a la comarca. Beceite suena a agua, hay rumores líquidos por doquier: agua corriendo bajo tus pies, a chorros, cascadas, caídas pequeñas, en desagües, en caños con agua de uso público y pileta, y cuando yo paseaba, además, se sumó la lluvia a los rumores del Matarraña. 

capturé el rumor bajo el puente de piedra. las golondrinas atravesaban el ojo del puente una y otra vez, no sé qué hilo andarían enhebrando...

martes, 16 de marzo de 2021

rumor del Gállego a su paso por Zaragoza


parecía primavera, aunque la primavera no ha llegado todavía. ella estaba, seguramente, asomando la nariz y por eso el día quedó así: brillante y colorido. vimos cómo el Gállego desemboca con sosiego en el Ebro, un poco más arriba grabé un rumor.




lunes, 15 de marzo de 2021

El bar que se tragó a todos los españoles. 2

basta que diga que no encuentro el modo de hacer algo, para que eso que estaba ahí, queriendo ser dicho o pensado aparezca. 

lo que me pone delante el final de El bar que se tragó a todos los españoles son, entre otras cosas, preguntas. cuando por fin, después de dudas y miedos, o en medio de ellos, nos atrevemos a enfrentarnos a la incertidumbre del cambio, ¿quiénes somos? ¿lo que fuimos o lo que queremos ser? ¿nos define nuestro pasado? ¿el modo como queremos vivir nuestro presente? ¿lo que soñamos para nuestro futuro? decía Pessoa que el ser humano es del tamaño de lo que sueña. y es hermoso tenerlo presente.

al final resulta que solo al final se puede saber la respuesta a la pregunta ¿quién soy? cuando ya, realmente, no importa porque dejo de ser. y si eso es así, siempre, hasta el final, hay oportunidad para cambiar, para darle la vuelta a lo que el pasado, eso que casi parece niebla,  irrealidad, nos dice que somos. porque el pasado habla y no solo en nuestros recuerdos, también lo hace en nuestros gestos, en costumbres y maneras de pensar. en el modo como nos arreglamos el pelo por las mañanas, nos miramos al espejo, nos vestimos, elegimos lo que leemos, o lo que queremos hacer un día de ocio. y si todo eso se convierte en una cárcel y esos gestos y costumbres son los barrotes a través de los cuales miramos lo que ansiamos ser, tal vez tener la paciencia de serrarlos uno a uno y sentirnos libres es la respuesta al quién soy: soy quien se atrevió a salir de ahí. a intentarlo, al menos.

tal vez todo esto que pienso se pueda aplicar de alguna manera a la vida de las naciones. entonces te acercas al bar que se tragó a todos los españoles y lo ves: ves eso que fuimos, sin renunciar al valor de querer cambiar y buscar el modo de ser lo que podríamos ser.

El bar que se tragó a todos los españoles

desde que vi El bar que se tragó a todos los españoles estoy queriendo escribir sobre lo que vi, escuché, sentí. no me sale. y no porque no la haya disfrutado, todo lo contrario. el placer fue enorme. pero se me escapa para analizarla. no sé por qué. lo que sí sucede frecuentemente es que me vengan las palabras del final y que ellas me acompañen o me hagan pensar. les doy vueltas. conversan conmigo cuando leo algunos libros, veo algunas películas, cuando pienso en algunas personas, cuando recuerdo. se me han quedado dentro. ellas y una certeza que tiene que ver con la pasión de vivir que desborda la obra: vivir es una aventura, a ratos, maravillosa.

y si alguien lee estas líneas y puede ir a verla, ¡que vaya! ¡ve al teatro! no te pierdas el trabajo excepcional del reparto, la alegría y el deleite de ver una historia que te atañe y reconforta. la obra estará en Madrid hasta el 4 de abril y luego girará por Santiago de Compostela, Sevilla, Valencia, Barcelona y Pamplona.
 

viernes, 12 de marzo de 2021

pajaritos

ayer, al comenzar un paseo matinal, a menos de 50 metros del portal vi un par de carboneros. son aves pequeñas y coloridas con una franja negra vertical que les divide el pecho en dos. la del macho, más ancha, larga y visible.  no parecían tener mucho miedo y pensé que eran responsables de algunos de los trinos escandalosos que había escuchado la tarde anterior. pero no estoy segura porque todavía no sé distinguir sus voces. 

voy descubriendo pajaritos, averiguando nombres, conociendo a los vecinos alados que aparecen con las estaciones. me ayuda mucho la página de la Sociedad Española de Ornitología Gracias a ella me he enterado de que el vencejo es el ave del año 2021, y me imagino al vencejo representante de todos los vencejos volando incansable con una banda cruzada como la de las misses.

                        una imagen del carbonero común extraída de la página de SEO birdlife

lunes, 22 de febrero de 2021

febrero rumoroso

entre paseos y regalos me está saliendo un invierno rumoroso.  estos son dos rumores del río Gállego a su paso por Zuera, en Aragón.




pude capturarlos, aunque es muy extraño decirlo así, (quién podría nunca capturar a un río, ¿no, Heráclito?) porque esta mañana fuimos a visitar a Chus, que vive en Zuera. en las orillas del río Gállego (que dicen que debe su nombre a su origen en las Galias), escuchamos a un pájaro carpintero, tórtolas, un ruiseñor cetia, verderones y a una abubilla, a la que vimos despegando el vuelo. también pudimos observar a un trapador azul o un agateador (aunque estábamos demasiado lejos para decirlo con seguridad, yo creo que era un trepador azul), a pinzones e incluso a un mito de cuerpo diminuto y cola alargada. Chus sabe mucho de pájaros y es un placer caminar junto a ella. se nos llenó la mañana de vuelos, trinos y rumores. 



un árbol imponente y bello nos salió al paso, seguramente un álamo, aunque tendremos que esperar a la primavera para afirmarlo con seguridad. 

Chus nos dijo que escuchar a los pájaros alegra y ella debe ser una gran escuchadora: es una de las personas más alegres que conozco. recetaría yo a melancólicos y melancólicas un paseo por la villa de Zuera. hay quien dice que el canto de un ruiseñor puede ayudar a aprobar un examen y parece que ver y escuchar aves es bueno para la salud. a mí me ha alegrado el lunes.


 



sábado, 13 de febrero de 2021

un zorzal

decidimos desayunar en una cafetería croissants a la plancha. al acabar dimos un paseo cortito. en la Plaza de San Francisco, cerca del parque infantil que está casi frente a la puerta de la Ciudad Universitaria de Zaragoza, vimos un zorzal charlo que caminaba con paso rápido, picoteaba entre la hierba y a veces daba saltitos. se detuvo un momento, como si fuera consciente de que le mirábamos y nos dijera, sí, soy yo y estoy aquí. en la página de SEO Birdlife me enteré de que es un ave residente en nuestro país. no tenía ni idea de su existencia. hasta hoy. 
se mueve con elegancia, su cuerpo esbelto y moteado fue lo que nos llamó la atención. era hermoso mirarle. su nombre científico, Tordus viscivorus significa comedor de muérdago. en SEO Birdlife dicen que su canto se parece al del mirlo común aunque es "algo más rápido, repetitivo y melancólico". no le escuchamos. miraba con atención a su alrededor mientras buscaba comida, tal vez lombrices, en ese breve espacio verde. intentamos hacerle una foto y voló, faltaba más, no le apetecía.