Es el título de un libro de Stevenson, considerado junto a sus "Viajes con una mula", un clásico de la literatura de viajes. Narra la travesía en barco del autor desde Glasgow hasta Nueva York. Durante los primeros días del viaje hay mar gruesa, los pasajeros están mareados, enfermos. El quinto día, lunes, un violinista, tan mareado y pálido como su público, toca el violín. Algunas mujeres, al escuchar la música, se levantan de sus catres para acercarse, y dice Stevenson que "la música les alivió más que cualquier medicina". Luego añade:
"Desde un punto de vista estrictamente humano, es más trascendente tocar el violín, aunque sea mal, que escribir una obra monumental sobre un tema abstruso. ¿Qué habría hecho el señor Darwin por aquellas mujeres mareadas? Aquel individuo seguía tocando a pesar de los pesares, y el mundo se convirtió en un lugar mejor para quienes tuvieron la fortuna de escucharlo."
En este fragmento está descrita una de las funciones esenciales del arte: ofrecer refugio frente a las inclemencias de la vida, convertir momentáneamente el mundo en un lugar mejor. Todos los que nos dedicamos a alguna actividad artística deberíamos tomar lecciones de coraje de ese violinista anónimo. En estos tiempos de borrasca viene bien no olvidar lo importante que es tocar el violín "a pesar de los pesares".
viernes, 24 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
ZAZ
Esta canción me pone de buen humor. Y el vídeo también, grabado en la calle.
jueves, 2 de febrero de 2012
Estar en las nubes
Mirad esta imagen:
"¿Por qué viajar a alta velocidad? ¿Por qué tiene que estar el destino final siempre definido? ¿Y por qué siempre se sale y se llega en un horario apretado?"
¿No es maravillosa esta invitación a estar en las nubes?
Las preguntas y la imagen se encuentran en una web de arquitectos. Pincha aquí y verás más información sobre este proyecto de Tiago Barros llamado Passing clouds. Un amigo me recomendó las imágenes para encontrar inspiración. La idea es viajar dejando que el viento te lleve. Me viene a los ojos Mary Poppins colgada de su paraguas. Una imagen que me encanta.
En la vida, casi todo es producto del azar. De modo que contar con él de un modo consciente, jugar con él, me parece una maravillosa idea. Retomar el vagabundeo. Deambular. Dice mi viejo Larousse de vagar:
Andar acá y allá sin fijarse en ningún lugar// Andar libre y suelto, sin orden.//Tener tiempo bastante para hacer algo.
Pues eso. Me parece un buen plan tener tiempo bastante para andar libre y suelta. Aprovecho para anotar una cita que encontré en el libro de Chatwin "Los trazos de la canción":
No existe dicha para el hombre que no viaja. ¡Vagabundead , pues!
miércoles, 2 de noviembre de 2011
La maleta mexicana
¿Por qué acercarse a esta historia? ¿Por qué hacer este viaje? Creo que las fotos y las vidas de los fotógrafos que las hicieron nos recuerdan cosas importantes, nos hablan de la guerra desde el dolor y la muerte que siempre es.
La exposición acaba con esta cita de Albert Camus:
"Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, que la fuerza puede destruir el alma, y que a veces el coraje no obtiene recompensa".
Creo que las fotos nos hablan de ese coraje a pesar de las derrotas y de hacer lo que creemos correcto.
lunes, 10 de octubre de 2011
Otoño
..."me aventuraré por entre estas perplejidades" dice Robert Burton, cuando comienza a entrar en materia en su Anatomía de la melancolía. Así me siento algunos días. En medio de perplejidades. Y aventurándome. He descubierto que cuando me pongo melancólica este libro tiene la virtud de hacerme sonreir. Es un antídoto tan estupendo como la medicina fluvial que, según Cunqueiro, recomienda. Yo aun no he llegado a ese capítulo. Pero entre tanto, leo en él que las brujas y los hechiceros de Laponia, Lituania y Escania venden vientos a los marineros. Que los demonios aéreos se pueden encerrar en anillos, que los cuatro tipos de demonios o espíritus que hay (ígneos, aéreos, terrestres y acuáticos) pueden producir melancolía. ¿Cómo? Aun no he llegado a esa parte. Así que todavía ni siquiera puedo sospechar si es un espíritu el que causa la mía, y que tipo de espíritu o demonio es. Pero ya sé que las hadas son espíritus terrestres y que Paracelso decía que en Alemania se las podía ver con abrigo (me encanta la idea) y que había quien las sometía para hacer las tareas caseras como barrer o cocinar (esto me entusiasma), y quienes conseguían encontrar gracias a ellas dinero en sus zapatos...
En fin, que un día de estos vuelvo a colgar un rumor de río. A veces hace falta un poquito de medicina fluvial contra la tristeza. Será el otoño.
En fin, que un día de estos vuelvo a colgar un rumor de río. A veces hace falta un poquito de medicina fluvial contra la tristeza. Será el otoño.
lunes, 3 de octubre de 2011
The Lost thing. La cosa perdida
El trailer del corto de animación de uno de mis autores preferidos: "The Lost Thing" de Shaun Tan. Ganó un Oscar al mejor corto de animación. Un placer encontrármelo mientras vagabundeaba por los caminos de la red.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Berger. Aquí nos vemos
Mirad esta foto. Un hombre hermoso que mira.
A veces, un libro es una conversación.
Yo he tenido una con el hombre de la foto. Él habla. Me habla.
Lo esencial. Recordar el sabor, el color, la textura de algunas frutas. (Un descubrimiento: el melón tiene en su sabor algo de luz y algo de oscuridad. Es verdad) Pasear por los mercados. La receta de una sopa. Encuentros con los vivos y los muertos. Los lugares y nuestro vínculo con ellos. Mirar. Moverse. Los otros como geografía. Nuestra vida como una geografía de cuerpos. (A veces, alguien es toda una geografía. Bueno, quizá todos los cuerpos explorados, deseados, lo son) Los lugares son los sitios donde están y se mueven los cuerpos (y su recuerdo). Lisboa, Ginebra, Cracovia, Londres, Madrid...
Y siempre, lo esencial, lo primitivo, lo sencillo, aquello que nos hace ser quienes somos. Aquello de lo que no podemos prescindir. Los encuentros que nos hacen ser quienes somos. Borges. (Releer el capítulo de las frutas, qué hermoso. Sí, probé las ciruelas damascenas y chupé el humo de su piel).
Una conversación espléndida, eso es "Aquí nos vemos", de John Berger.
A veces, un libro es una conversación.
Yo he tenido una con el hombre de la foto. Él habla. Me habla.
Lo esencial. Recordar el sabor, el color, la textura de algunas frutas. (Un descubrimiento: el melón tiene en su sabor algo de luz y algo de oscuridad. Es verdad) Pasear por los mercados. La receta de una sopa. Encuentros con los vivos y los muertos. Los lugares y nuestro vínculo con ellos. Mirar. Moverse. Los otros como geografía. Nuestra vida como una geografía de cuerpos. (A veces, alguien es toda una geografía. Bueno, quizá todos los cuerpos explorados, deseados, lo son) Los lugares son los sitios donde están y se mueven los cuerpos (y su recuerdo). Lisboa, Ginebra, Cracovia, Londres, Madrid...
Y siempre, lo esencial, lo primitivo, lo sencillo, aquello que nos hace ser quienes somos. Aquello de lo que no podemos prescindir. Los encuentros que nos hacen ser quienes somos. Borges. (Releer el capítulo de las frutas, qué hermoso. Sí, probé las ciruelas damascenas y chupé el humo de su piel).
Una conversación espléndida, eso es "Aquí nos vemos", de John Berger.
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