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lunes, 8 de agosto de 2011

Idiotas

“Si aceptamos la definición griega del idiota como un hombre absolutamente reservado o particular, debemos concluir que muchos individuos de muchas sociedades son verdaderos idiotas.”
 Charles Wright Mills,  La imaginación sociológica

En estos momentos ser idiotas es un lujo que no nos podemos permitir.

La Comunidad de Madrid ha aplicado recortes en educación. El curso comenzará con 3000 profesores menos. Mira aquí si quieres más información.




“Nos negamos a aceptar la letanía que muchas veces oímos y otras hasta hemos llegados a pronunciar de que “en época de crisis todos tenemos que arrimar el hombro y apretarnos el cinturón”. Que no nos engañen, el dinero que se ahorran dando un servicio de peor calidad no irá a programas sociales sino a salvar a un sistema socialmente injusto y ecológicamente insostenible. ¿Qué mayor programa social que la educación de nuestros hijos?
Y usted: padre, madre, profesor/a, alumno/a, ahora que lo sabe ¿Qué va a hacer?
     
 Fragmento final de una carta que estuvo publicada en la página web del I.E.S. Griñón





jueves, 21 de julio de 2011

Un paseo

Venciendo la pereza que producen las cuestas vale la pena dar un paseo por Guaso, Huesca, y subir al barrio del Tozal hasta llegar al esconjuradero. Las vistas son preciosas. 
Creían los antiguos que dentro de las nubes estaban encerrados los vientos y que dependiendo de cómo se rompiera la nube los vientos se despeñaban haciendo truenos y relámpagos, provocando tempestades. Para evitar que éstas cayeran sobre el pueblo acarreando desgracias estaban los esconjuraderos, lugares donde sacerdote y feligreses invocaban para ahuyentar tormentas y plagas.
En la Revista del Aficionado a la Metereología encuentro esto: En Sobrarbe, comarca pirenaica de Huesca, los encontrarás en Asín de Broto, Burgasé, Campol, Asín, Guaso, Almazorre, Mediano y San Vicente de Labuerda. Cuando la bruxa del lugar enviaba la tormenta, repicaban las campanas, el mosén corría a refugiarse en el esconjuradero, y lanzando a viva voz las formulas sagradas, asperjaba agua bendita contra las nubes negras. Hoy se conserva una de esas fórmulas que el mosén gritaba en San Vicente:
"Boiretas en San Bizien y Labuerda: no apedregaráz cuando lleguéz t’Araguás: ¡zi! ¡zas!" 
En la misma fuente se menciona que el inquisidor Fray Martín de Castañega, en su "Tratado de supersticiones y supercherías", dice que los conjuradores jugaban con las nubes "como con una pelota". 
Ya no hay conjuradores que deshagan tormentas, se han perdido la costumbre y el oficio. Qué bonito sería ver a los conjuradores jugando con las nubes de esconjuradero a esconjuradero. Como no puede ser, se conforma una con mirar el horizonte desde lo alto, e imaginar. Y si pasan nubes, mirar "esas bellezas meteorológicas" que dijo Baudelaire, y soñar con ellas y sus caminos del aire. 

Foto extraída de Wikipedia

viernes, 15 de julio de 2011

De los placeres

Paseos con el mar al lado. Con su rugido o su canto. También los grillos. Y alguna sorpresa como una liebre que se asoma al camino, se detiene, mira, me mira, y de un salto, desaparece.
La luna, redonda y brillante, enorme, colgada del cielo rosa de este julio. Encuentros con amigos. Calor. Cervezas fresquitas. Risas.
Melocotones, cerezas, sandías: sabores del verano.
Llueve sobre el mar: soy una isla rodeada de agua por todas partes.
Leo en un libro que me recomienda una amiga esta cita de Artaud:
"Del cuerpo para el cuerpo con el cuerpo desde el cuerpo y hasta el cuerpo"
Por si se nos olvida en invierno, está el verano para recordárnoslo: somos este cuerpo que suda, saborea, se tumba, juega, camina, acaricia...
El verano invita. Mi cuerpo se mueve. Viajo.
El verano invita a viajar tanto como a tumbarme tranquila al sol. Viajar atravesando paisajes y días y cuerpos. Viajar en libros, canciones y en la carretera.
Sentir, que ya lo dijo el poeta, es la mejor manera de viajar.
Viajo.